El alcalde destaca la necesidad de alinear empresas, FP y talento joven en la jornada “Teixint futur: FP, empreses i territori” celebrada en el IES Jaume I.
El IES Jaume I de Ontinyent acogió el pasado viernes la jornada de trabajo “Teixint futur: FP, empreses i territori” , un encuentro que reunió empresas de varios sectores productivos, centros educativos y representantes institucionales con el objetivo de reforzar la conexión entre la Formación Profesional y las necesidades reales del tejido económico del territorio. La jornada contó con la presencia de del alcalde de Ontinyent, Jorge Rodríguez, así como de la directora general de Formación Profesional, Marta Armendia, y varios representantes del mundo académico, empresarial, sindical y municipal. Durante la mañana se pusieron en valor los estudios de FP y su relación directa con sectores estratégicos como el textil, el metal, la construcción o la industria, ámbitos que actualmente presentan una elevada demanda de profesionales cualificados.
En su intervención, el alcalde subrayó que uno de los principales retos a los cuales se enfrenta el territorio es “la necesidad de profesionales en sectores clave”, señalando que “son muchísimos los empresarios que nos trasladan su preocupación por la falta de personal y de trabajadores y trabajadoras que quieren incorporarse a sus empresas”. Jorge Rodríguez incidió también en el papel fundamental de las administraciones a la hora de generar y retener talento joven, destacando que “es importante que la formación que la gente adquiera tenga una practicidad y un resultado económico, para que al fin y al cabo nos formemos y trabajemos para poder vivir”. En este sentido, defendió una FP adaptada a la realidad productiva y capaz de ofrecer oportunidades laborales estables y de calidad.
El alcalde remarcó igualmente la importancia de la prospección continua de nuevas necesidades y oportunidades, señalando que “no solo es imprescindible ligar la sinergia entre empresa y Formación Profesional, sino también encararla teniendo en cuenta las necesidades de las empresas y las voluntades de las personas que se forman”. Rodríguez reconoció la dificultad de atraer alumnado hacia sectores con trabajos exigentes, pero con una alta capacidad de ocupación, y apostó para trabajar conjuntamente para hacerlos más atractivos.


