El DOGV publica el aumento del convenio de rehabilitación de la Vila de Ontinyent hasta los 4,7 millones de euros, que permitirá construir 12 viviendas y recuperar la muralla sur del barrio histórico.
El Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV) ha publicado este martes la autorización del aumento del convenio para la regeneración urbana del barrio de la Vila de Ontinyent, tal como se avanzó en la última sesión plenaria municipal celebrada el pasado 18 de diciembre. Con esta publicación oficial, la inversión prevista pasa de los 3 millones de euros iniciales hasta los 4,7 millones de euros, gracias a una aportación adicional de 1,7 millones por parte del gobierno valenciano. Esta autorización corresponde al pago previsto para el año 2027 y supone un nuevo paso para garantizar la materialización completa del proyecto de rehabilitación del núcleo histórico.
El regidor de Territorio del Ayuntamiento de Ontinyent, Óscar Borrell, ha destacado la importancia de este hecho para la ciudad, “porque pasamos de un convenio de 3 millones de euros a uno de 4,7 millones. Esto nos permitirá hacer realidad las 12 viviendas proyectadas y continuar con la reforma de la muralla sur, una actuación que marcará un antes y uno después en el barrio”. Borrell ha querido dar las gracias a la Generalitat “para hacer frente a la sentencia que ganó el Ayuntamiento de Ontinyent y para autorizar una inversión adicional de 1,7 millones de euros que no estaban previstos inicialmente. Gracias a esta decisión, en Ontinyent se invertirán finalmente 4,7 millones de euros en la Vila”.
El pleno municipal de Ontinyent aprobó recientemente una adenda al convenio subscrito en 2009 entre el Ayuntamiento y la Generalitat Valenciana para la regeneración urbana del barrio histórico, un acuerdo que se encontraba ya en vías de materialización. Esta modificación incorpora la nueva dotación económica con el objetivo de garantizar el cumplimiento efectivo de la sentencia judicial que invalidó la retirada de la financiación autonómica del proyecto.
Actualmente, el consistorio ha iniciado ya las demoliciones en las calles Callarís y Roses, unos trabajos previos que permitirán sacar a la luz las torres y la muralla de la parte sur del recinto medieval, hasta ahora ocultas, y crear una nueva zona de esparcimiento a disposición del vecindario y de la ciudadanía. “Estas actuaciones nos permitirán recuperar elementos patrimoniales que han sido escondidos durante décadas e integrarlos en un nuevo espacio público para el barrio”, señaló Borrell.
El regidor también situó el horizonte temporal del proyecto y recordó la complejidad de un proceso “muy largo, con tareas burocráticas costosas como la modificación del Plan General de Ordenación Urbana, la adquisición de viviendas en ruina o la redacción de varios proyectos de demolición, obra y reurbanización. Llevamos seis años de trabajo constante”, remarcaba.


