El Ayuntamiento modifica las zonas APR después del período de pruebas y también confirma otras medidas como la creación de nuevos puntos de carga y descarga o la instalación de cámaras de control de velocidad
El Ayuntamiento de Ontinyent ha anunciado la reorientación de la circulación viaria en las calles Gomis y Maians atendiendo las demandas de los vecinos y comerciantes de estas calles. La decisión se toma después de la reunión mantenida ayer lunes, 23 de junio, entre el vecindario y los regidores de Policía Local, Juan Pablo Úbeda, y de Sostenibilidad, Sayo Gandia, en la cual se valoraba el período de pruebas de la Zona de Acceso Prioritario Residencial (APR) en las calles Gomis y Maians, en el cual se ha escuchado las aportaciones e inquietudes de las personas residentes en estas calles y entornos próximos.
El alcalde de Ontinyent, Jorge Rodríguez, ha comunicado este martes al vecindario, mediante una carta, la voluntad del equipo de gobierno de responder con sensibilidad y responsabilidad a las demandas ciudadanas, apuntando que “veo necesario reconsiderar la medida con el espíritu constructivo que el vecindario también ha mostrado con el Ayuntamiento y, por eso, hay que reorientar el proyecto a partir de las voces de quienes vivís día a día en la calle Mayor”. Así, a partir de este mismo martes 24 de junio, las zonas APR dejan de funcionar en las calles Gomis y Maians. De este modo, se reorienta el modelo inicial que se puso en marcha el pasado mes de abril en varios puntos del núcleo histórico con el objetivo de pacificar el tráfico y priorizar la vida vecinal. Esta modificación se entiende como un ajuste puntual dentro de un proyecto global de movilidad urbana sostenible que el Ayuntamiento continuará desplegando de manera dialogada y progresiva.
A partir del 21 de julio, se pondrá en marcha un nuevo modelo de circulación en estas calles, con la implantación de un único sentido de circulación desde la confluencia de la calle del Músico Úbeda con la calle Gomis hasta la plaza del Ayuntamiento. También se prevé la instalación de cámaras de control de velocidad a lo largo del recorrido, con el objetivo de reforzar la seguridad viaria y proteger los peatones. Además, se crearán varios puntos de carga y descarga para facilitar la logística de los comercios y reducir la congestión en horas punta.
La decisión se produce después de un periodo de pruebas y escucha activa, iniciado con la puesta en funcionamiento de las APR el pasado mes de abril. En aquel momento, el Ayuntamiento impulsó este sistema en varias calles del centro histórico como una apuesta para reducir el tráfico rodado, mejorar la calidad de vida y dar cumplimiento a las directrices europeas en materia de movilidad sostenible.
Posteriormente, el periodo de prueba se amplió dos meses para analizar los datos recogidos y continuar manteniendo un diálogo permanente con la ciudadanía.
Los datos obtenidos a través de las cámaras, como por ejemplo los más de 21.000 vehículos mensuales detectados durante abril en la calle Mayor, han puesto de manifiesto la necesidad de regular el paso de vehículos, especialmente en entornos con alta densidad urbana.


